verified Calculadora gratuita
Estimación diaria en gramos basada en el peso, etapa de vida y actividad física.
Introduce el peso, edad, actividad y el objetivo de tu perro. Obtén una estimación clara de comida diaria y una guía simple para repartir los ingredientes en su bol con criterio.
*Orientativo. No sustituye el consejo ni el diagnóstico de un veterinario nutricionista.
Proporciones estándar BARF

Cada perro es un individuo único.
Músculo, vísceras, hueso carnoso y vegetales se dosifican en base al metabolismo específico, no a fórmulas estáticas irremplazables.
Estructura básica del bol
70%
Músculo
10%
Hueso
10%
Vísceras
10%
Vegetal
Garantías de Transparencia
Estimación diaria en gramos basada en el peso, etapa de vida y actividad física.
Explicaciones transparentes basadas en las proporciones estándar del método BARF.
Desglose directo por ingrediente (músculo, hueso, vísceras y vegetales) sin rodeos.
Directrices para servir como punto de partida. No sustituye el diagnóstico veterinario.
Introduce el peso, la etapa de vida, su nivel de actividad y el objetivo corporal de tu perro. Obtendrás una estimación diaria de comida natural y una proporción de ingredientes recomendada como punto de partida.
Adulto sano
2 - 3%
del peso diario
A medida
Cada perro
es un individuo
Transición
7 - 10
días recomendados
Si tu perro está en su peso ideal, introduce su peso actual. Si necesita subir o bajar de peso, introduce su **peso objetivo**.
La transición y el mantenimiento de una alimentación cruda natural ganan credibilidad cuando sigues un proceso ordenado, medible y adaptable a la evolución real de tu mascota.
Introduce el peso, edad (etapa), nivel de actividad y el objetivo corporal de tu perro en nuestra calculadora.
Obtendrás la cantidad total de alimento diario sugerida en gramos, el porcentaje equivalente y la división por ingredientes.
Observa la energía, el apetito, las heces y la evolución del peso de tu perro durante 7-10 días para realizar ajustes finos.
Alimentar correctamente a un perro bajo el modelo BARF implica imitar la composición de sus presas en estado salvaje. Cada ingrediente cumple un papel biológico irreemplazable para evitar carencias.
La base proteica y energética de la ración. Aporta aminoácidos esenciales, hierro y grasas saludables. Procede de carnes magras como pollo, ternera, pavo, conejo o cordero.
Aporte natural de calcio, fósforo y otros minerales estructurales. Deben ser huesos blandos recubiertos de carne (cuellos, alas, carcasas) y servirse siempre crudos (nunca cocinados).
El aporte de vitaminas y minerales esenciales. Generalmente se compone de un 5% de hígado (imprescindible por su riqueza en vitamina A) y un 5% de riñón, bazo o pulmón.
Aporte fundamental de ácidos grasos esenciales Omega-3 (EPA y DHA) para proteger la salud cardiovascular, controlar la inflamación y cuidar la calidad de la piel y el pelo.
Fuente de fibra natural, vitaminas y antioxidantes. Se recomienda triturarlas o cocerlas levemente al vapor para romper la celulosa y facilitar que el perro las asimile.
Utilizados para equilibrar deficiencias específicas en dietas caseras o situaciones concretas. Destacan el aceite de salmón, algas marinas (kelp) o levadura de cerveza.
El contraste útil no está en demonizar el pienso comercial, sino en comprender de manera equilibrada qué ventajas y compromisos asumes con cada modelo alimentario.
La dieta BARF no es una solución mágica universal y puede ser perjudicial si se aplica sin precaución. Es fundamental que un profesional veterinario nutricionista supervise la alimentación si tu perro se encuentra en alguna de estas situaciones:
Insuficiencia renal o hepática, pancreatitis, problemas digestivos agudos y enfermedades del tracto urinario exigen una dieta terapéutica y no cruda genérica.
Cachorros en fase de crecimiento rápido (especialmente razas grandes) tienen márgenes estrechos de calcio/fósforo. Un error aquí puede causar daños óseos irreparables.
Perros de más de 7 años con metabolismos más lentos y digestiones delicadas. A veces se benefician de alimentos ligeramente cocinados en vez de crudos.
Si tu perro está inmunodeprimido o toma fármacos crónicos, la carga bacteriana natural de las carnes crudas representa un riesgo infeccioso real que debe evaluarse.
Las carnes crudas contienen bacterias de manera natural. Para evitar riesgos biológicos en el hogar: congela las carnes al menos 3 días a -20°C, descongela siempre dentro de la nevera, desinfecta los platos y utensilios inmediatamente después de servir y lávate las manos concienzudamente.
Respuestas fundamentadas a las dudas y búsquedas más habituales.
Como regla general, un perro adulto sano necesita entre el 2% y el 3% de su peso corporal en comida al día. Por ejemplo, para un perro de 10 kg, esto equivale a unos 200-300 gramos diarios. Los cachorros necesitan porcentajes mucho mayores (hasta el 6-8% de su peso debido a su crecimiento).
Para perros adultos sanos, se utiliza un porcentaje de partida de entre el 2% y el 3% del peso corporal ideal. En cachorros en pleno crecimiento, el porcentaje oscila entre el 4% y el 8% según los meses de edad. Estos porcentajes son solo una estimación inicial que debe ajustarse observando la evolución del perro.
Sí, nuestra calculadora contempla la etapa de crecimiento y aplica un porcentaje adaptado al alza (hasta el 6% como base inicial). Recuerda fraccionar la comida en más tomas diarias en cachorros (de 3 a 4 raciones) y ajustar la cantidad frecuentemente a medida que ganen peso.
Sí se puede, pero es mejor no mezclarlos en la misma toma. El pienso y los alimentos crudos tienen procesos de digestión diferentes. Si optas por una dieta mixta, ofrece el pienso en una toma y la ración BARF en otra toma separada por unas 8-12 horas para evitar digestiones pesadas.
Conviene revisar la cantidad cada 7-10 días al iniciar la dieta o si tu perro cambia de actividad física o peso corporal. Si notas que pierde peso o tiene hambre constante, aumenta la ración un 0.5% del peso. Si empieza a ganar peso innecesario, redúcela en la misma proporción.
No todos los perros toleran el alimento crudo de entrada. En cachorros, perros mayores o con patologías previas (como enfermedad renal, hepática o pancreatitis), es fundamental consultar con un veterinario especialista en nutrición. Mantener una higiene estricta en la preparación también es vital.
Usa nuestra calculadora para estimar los gramos diarios idóneos según su ficha individualizada y consulta la tabla de referencia rápida por peso corporal.